
Varias ciudades italianas fueron escenario el sábado de nuevas protestas contra la guerra y el aumento del costo de la vida, algunas de las cuales derivaron en enfrentamientos entre manifestantes y agentes policiales, una semana después de que se registraran disturbios en distintos puntos del país.
Las autoridades desplegaron un amplio dispositivo de seguridad, mientras numerosos establecimientos comerciales optaron por cerrar temporalmente para prevenir posibles daños durante las movilizaciones.
Las protestas registraron incidentes violentos en Turín, Roma y Bolonia, donde se produjeron enfrentamientos entre manifestantes y policías. En Milán, en cambio, las concentraciones transcurrieron mayoritariamente de forma pacífica.
Según testigos de Reuters, no se observaron saqueos de establecimientos comerciales ni actos de vandalismo contra propiedades durante las manifestaciones del sábado.
Las medidas de seguridad fueron reforzadas después de que circularan en las redes sociales nuevos llamamientos a protestar. Las autoridades buscaban evitar que se repitieran los disturbios del fin de semana anterior, cuando manifestantes se enfrentaron a la policía, saquearon tiendas y causaron daños a propiedades.
En tanto, la policía italiana informó el sábado por la mañana de la detención de una persona presuntamente vinculada con la organización del denominado «Movimiento 17 de Octubre», relacionado con las protestas de la semana anterior.
El detenido fue trasladado a la sede policial de Milán para ser interrogado, según informaron las autoridades.

