
El papa León XIV advirtió este sábado que uno de los desafíos más importantes de la actualidad es la relación entre la salud mental, la educación y las tecnologías digitales, al participar en un seminario celebrado en el Vaticano sobre este tema.
Durante su intervención ante representantes de la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI), la Pontificia Comisión para América Latina y el Dicasterio para la Cultura, el pontífice expresó preocupación por las consecuencias que el entorno digital puede tener en las nuevas generaciones.
“Muchos jóvenes poseen instrumentos tecnológicos cada vez más sofisticados, pero les cuesta encontrar un sentido por el que vivir, esperar, amar e incluso sufrir”, afirmó el líder de la Iglesia católica.
El papa también llamó la atención sobre la creciente presión que enfrentan los jóvenes en una sociedad marcada por las exigencias del rendimiento y la competencia. Según señaló, muchos viven sometidos a expectativas elevadas y a una competitividad extrema que termina generando ansiedad, temor al fracaso y desorientación.
Ante esta realidad, consideró necesario ir más allá de los enfoques clínicos o técnicos cuando se aborda la salud mental, promoviendo además espacios para el desarrollo de la vida interior y la reflexión personal.
“No basta con conectar a los jóvenes a las redes digitales si permanecen desconectados de sí mismos, de los demás y de su propia interioridad”, sostuvo. En ese sentido, defendió la importancia de fomentar el silencio, la capacidad de cuestionarse, la profundidad de las relaciones humanas y la apertura a la trascendencia.
León XIV insistió en que la tecnología puede facilitar la conexión entre las personas, pero subrayó que la verdadera formación corresponde a la educación. “Educar significa acompañar a los jóvenes a descubrir no sólo cómo vivir, sino también por qué vivir”, afirmó.
El pontífice invitó además a responder las interrogantes que, a su juicio, están detrás de muchas situaciones de soledad y fragilidad psicológica entre los jóvenes, como la búsqueda de sentido de la vida y la esperanza en el futuro.
Por otro lado, se recuerda que León XIV es el tercer papa en visitar España, después de Juan Pablo II y Benedicto XVI. Mientras el primero realizó cinco viajes al país, incluido uno de diez días en 1982, Benedicto XVI lo visitó en tres ocasiones. El papa Francisco, aunque nunca viajó a España como pontífice, sí estuvo en el país en 1971 durante su formación jesuita.


