
Santo Domingo. – La tecnología continúa ganando espacio en las actividades cotidianas. En China, un robot camarero autónomo llama la atención por su capacidad para desplazarse y colaborar en la atención a los clientes en restaurantes y hoteles.
El dispositivo cuenta con unos ojos que funcionan como interfaz visual para comunicarse con las personas, además de un sensor que le permite detectar obstáculos durante su recorrido.
Su funcionamiento requiere que un miembro del personal le asigne previamente una ruta, facilitando su desplazamiento por el establecimiento.
Este tipo de innovación refleja cómo la robótica se integra cada vez más en el sector de los servicios, con herramientas diseñadas para apoyar las labores del personal y transformar la experiencia de los clientes.


