
Santo Domingo. – El presidente Luis Abinader afirmó que el incremento en el consumo y la demanda energética registrado en el país se debe al crecimiento continuo de la clase media y al dinamismo económico general, un fenómeno que vinculó con el aumento en la adquisición de bienes, el consumo doméstico y la ampliación del parque vehicular.
Como parte de las métricas que explican este comportamiento económico y social, fue señalado por el mandatario un incremento anual de 48 % en la importación de vehículos en el período comprendido entre los años 2019 y 2025.
Según las cifras presentadas en LA Agenda Semanal, la entrada de unidades automotrices al país pasó de 177,000 a 280,000 vehículos anuales, lo que representa una mayor demanda de derivados del petróleo para el transporte e impacto en la matriz de consumo.
En ese mismo escenario, el impacto de los programas sociales enfatizó como un elemento clave para la reducción de los niveles de pobreza general y el fortalecimiento de la clase media. Según lo expuesto, las políticas públicas han permitido un ascenso en el nivel de vida de diversos sectores, lo cual se traduce en un consumo constante de bienes y servicios básicos, incluyendo la electricidad y los combustibles.
En cuanto a la respuesta estatal ante este panorama de alta demanda y presiones internacionales, reiteró que la estabilidad económica está siendo sostenida mediante un esquema de intervenciones financieras.
Explicó que la coyuntura geopolítica actual ha afectado la capacidad de refinación global, generando un encarecimiento superior en el diésel y otros insumos indispensables para la producción industrial y la generación eléctrica.
Por esta razón, una política de contención de precios en los hidrocarburos es mantenida por las autoridades para amortiguar los efectos de las fluctuaciones externas sobre los consumidores y los sectores productivos. Durante la intervención, fue detallado por el ministro de Industria, Comercio y Mipymes, Eduardo Sanz Lovatón, que los mayores recursos de compensación son destinados a los hidrocarburos de uso masivo e industrial.
Entre los datos presentados por la administración oficial, se precisó que un subsidio de RD$ 200 por galón es asignado al gasoil utilizado por el transporte federado. De igual forma, una ayuda estatal de RD$ 120 por galón es aportada al gasoil regular para evitar que su precio de venta alcance los RD$ 390.00, mientras que un monto equivalente es aplicado al gasoil óptimo para fijar su cotización en RD$ 318.00.
Asimismo, indicaron que una subvención de RD$ 52.00 por galón es mantenida en el gas licuado de petróleo (GLP), insumo de elevado uso comercial y doméstico, mientras que a la gasolina premium le es asignado un aporte menor de RD$ 26.00 por galón.
Fue aclarado por el titular de Industria y Comercio que los precios de los procesados no guardan una relación matemática inmediata con la cotización del barril de petróleo crudo, debido a que la gran mayoría de los combustibles consumidos en la República Dominicana son importados ya refinados.
Por este motivo, los reajustes presupuestarios son realizados semana a semana por el equipo económico para absorber las alzas internacionales, canalizando ahorros de diversas instituciones hacia el sostenimiento de los precios internos y el apoyo a las micro, pequeñas y medianas empresas.


