
SANTO DOMINGO.– “Yo no solo soy hijo de Carolina o nieto de Hipólito”, con esa declaración el secretario general del Partido Revolucionario Moderno (PRM), Juan de Jesús Garrigó Mejía respondió este domingo al ser proclamado de manera oficial ante los cuestionamientos que, según afirmó, han intentado «descalificarlo» por su apellido tras ser designado en una de las posiciones más importantes de la organización política.
Durante su discurso, Garrigó reconoció con orgullo ser hijo de la alcaldesa del Distrito Nacional, Carolina Mejía, y nieto del expresidente Hipólito Mejía, pero sostuvo que quienes reducen su trayectoria política a esos vínculos dejan fuera una parte importante de su formación dentro de la organización.
“Y ustedes saben que hay quienes han pretendido descalificarme por mi apellido”, expresó el dirigente, quien aseguró que su principal orgullo es su familia, al tiempo que planteó que ese origen representa para él una responsabilidad.
“Ser su nieto y su hijo es una obligación moral de hacer las cosas bien”, manifestó.
Garrigó explicó que su relación con la política y con el partido comenzó desde temprana edad y que muchos de los dirigentes que hoy integran el PRM lo conocen desde su nacimiento y han visto su transitar político.
Asimismo, afirmó que creció entendiendo que la política requiere esfuerzo, disciplina y cercanía con la gente, una experiencia que puntualizó ha contribuido a construir su propia trayectoria dentro de la organización.
También mencionó a dirigentes con los que creció dentro de la actividad partidaria.
“Esta es mi familia. Mi familia es el PRM. Yo soy un hijo del Partido Revolucionario Moderno”, afirmó.
El nuevo secretario general sostuvo que esa vinculación con el partido le permitió conocer desde temprano el trabajo de sus dirigentes y militantes, pero enfatizó que ahora le corresponde demostrar su capacidad desde la posición que ocupa.
En ese sentido, añadió que asumió la Secretaría General con el compromiso de fortalecer la participación de la militancia y servir de enlace entre el partido, el Gobierno y la ciudadanía.
“Nos toca hacer el puente entre lo que la gente necesita y las soluciones que, desde el Gobierno, se pueden construir y sostener”, señaló.
Garrigó anunció que recorrerá los locales, comités y estructuras del PRM para escuchar a sus miembros, recibir críticas y propuestas y conocer las necesidades de las comunidades.
“Si algo funciona, lo potenciamos y si algo está fallando, lo corregimos”, afirmó.
El dirigente también llamó a manejar las diferencias internas con madurez y sostuvo que la fortaleza del partido no debe medirse por la cantidad de veces que sus miembros coinciden, sino por su capacidad de mantenerse unidos frente a las dificultades.
En su discurso, Garrigó vinculó ese llamado a la historia de quienes participaron en la fundación del PRM en 2014 y recordó el proceso que llevó a la organización a conquistar el Gobierno en 2020 y retenerlo en 2024.
Al referirse a quienes trabajaron durante los primeros años del partido, pidió un aplauso para los fundadores y destacó al presidente de la República, Luis Abinader e Hipólito Mejía.
Garrigó concluyó su intervención planteando como uno de los objetivos de su gestión mantener al PRM unido y preparado para las elecciones de 2028.


